6/5/11

Corpúsculo, The Harvard Lampoon

Título: Corpúsculo
Autor: The Harvard Lampoon
Edición: Debolsillo
8.50 €

«ESTABA completamente segura de tres cosas. Primero, Edwart era, tal vez, mi alma gemela. Segundo, yo asumía que esa parte salvajemente descontrolada de vampiro que había en él me quería muerta. Y tercero, yo deseaba incondicional, irrevocable, impenetrable, heterogénea, ginecológica y vergonzosamente que me besara.»

Con esta sinopsis y siendo una parodia de Crepúsculo, creo que son motivos suficientes para querer leerlo. Al menos para mi lo fueron. 
Así que predispuesta a reirme bastante con cualquier broma que hicieran en el libro, me lo empecé cuando vi a otros blogeros como Arancha del blog Atrapada entre libros leerlo mientras lo comentaba por twitter con el hastag #LeyendoCorpúsculo, después de haberlo tenido pendiente bastantes meses, me animé al verlos comenzar citas bastante buenas. (cont.)



Y es que, Corpúsculo tiene un muy buen comienzo: Belle Goose es Bella. Los padres de Belle son como niños pequeños de los que Belle se tiene que encargar y ella tiene que hacer nuevos amigos en un instituto nuevo. 

-Hola, soy Belle
-Lo sé, ya nos hemos presentado. Como cuatro veces.
-¡Uy, lo siento! Me cuesta mucho recordar las cosas que no me van a ser de utilidad en el futuro.

Y Edwart, es raro, tan raro que...

 Tenía una bandeja de patatas asadas delante y sin embargo no había tocado ninguna ¿cómo podía un ser humano haber elegido un plato de patatas y resistirse a ellas? Y lo que eraaún más extraño: no se había fijado en mí, Belle Goose, la futura ganadora de un premio de la Academia.

Belle, como podéis comprobar es un poco rarita, egocéntrica y sobre todo, está obsesionada con los vampiros. 

Era la una de la madrugada, el momento de la noche en el que investigo lo paranormal (...)
Tecleé una sola palabra "Vampro " Google respondió "quizás quiso decir "vampiro " y yo le contesté si.

También está concienciada con su papel en el mundo literario:

-No puedo comprar más ropa chicas. Soy un modelo de conducta para un millón trescientas mil chicas; tengo que demostrarles que hay algo más en la vida que la ropa. Hay novelas ahí fuera. Novelas románticas para cada tipo de monstrue fetiche. 

Y tiene una manera muy rara de relacionarse con Edwart Mullen:

.Por favor, ven conmigo a mi coche, Belle. Bueno, sólo si tú quieres.
-Nanay, no con esa actitud.
-¿Por favorcito?
-¿Cuál es la forma verbal mágica? (...) El imperativo, Edwart. La forma verbal mágica es el imperativo. No tienes que ocultar tu inclinación natural a mandarme. Quiero que te sientas cómodo conmigo, Edwart. Hasta el punto de la dominación.
-Vale, vale. Tú, ve a donde quieras, que espero que sea mi coche, donde estaré yo, si Dios quiere.


Como podéis ver en las citas, las continuas bromas y críticas al argumento e idiología que la Saga Crepúsculo tiene son constantes. Y eso es lo mejor del libro. 

Al principio, el libro sigue las mismas secuencias que en Crepúsculo (Belle se traslada a vivir con su padre, es nueva en el insti, conoce a Edwart...) pero hasta ahí las coincidencias con el original. Después, los de The Harvard Lampoon se han inventado desde nuevos personajes hasta situaciones irreales totalmente. 

La mejor parte del libro son las 100 primeras páginas. Apartir de ahí el ritmo de parodias va decayendo y termina con un final, a mi parecer, demasiado precipitado y sin tener absolutamente nada con ver Crepúsculo que me dejó con la sensación de que lo tenían que terminar ese mismo día y lo hicieron de la primera idea que se les ocurrió. Así les salió xD.

En resumen, si quieres reirte un poco a costa de Belle y Edwart, y pasarte un buen rato, te lo recomiendo.

PD: quiero aclarar que no es que odie la saga Crepúsculo (en realidad tuve mi etapa friki, de la que me arrepiento totalmente xD), pero es que el fenómeno fan que desataron las películas es algo insufrible ya.